Los servicios para la industria de la traducción no pueden dejarse en manos de empleados

3 consejos de traducción para el sector turístico

La semana pasada me encontré con este interesante artículo sobre la gestión multi-idioma de webs de hoteles. A continuación ofrecemos un resumen de los puntos señalados por Niklas Schlappkohl, Director Senior de comercio electrónico del The Carlson Rezidor Hotel Group, durante un seminario organizado recientemente por Hospitality Sales and Marketing Association International Europa. Su consejo se basa en la amplia experiencia aquirida en el grupo en la localización de sus webs para diferentes mercados de todo el mundo.

Los servicios para la industria de la traducción no pueden dejarse en manos de empleados

Los servicios para la industria de la traducción no pueden dejarse en manos de empleados

El artículo en cuestión (en inglés) es una interesante lectura tanto para los propietarios de hoteles que están pensando en ofrecer una versión de su web en otro idioma como para ​​traductores “todoterreno” o especialistas en traducciones para la industria del turismo. Desde luego es una buena oportunidad para pensar como piensan los clientes (el famoso “customer care”, pues mal puede uno cuidar o solucionar un problema si no puede ponerse en el lugar del paciente. Siempre, para cualquier tipo de servicio, es imprescendible al menos intuir lo que necesita el cliente y proporcionarle un servicio útil.

Consejo nº 1: no intente ahorrar costes usando a sus empleados como traductores

La traducción para el sector turístico no es algo sencillo que pueda hacer cualquiera. En contraposición a lo que expone el autor Niklas Schlappkohl, confiar en el personal de la propia organización para traducir una web no siempre es la mejor opción. Es una falsa economía. Los fallos en errores de traducción han costado muy caros a quienes se han ahorrado un par de euros.

 Ser hablante nativo no es una profesión, ser traductor sí

Es cierto que se supone que el personal de una organización debería conocer mejor la terminología empleada por la propia organización, al igual que sucede en fábricas o plantas de manufactura y fabricación. Cada organización llama a las cosas con unos giros propios. Lo que no conocen, muy posiblemente, son las técnicas de gestionar la terminología, el estilo, cómo gestionar proyectos multilingües, y por supuesto no son “traductores para todo”. Su area de especialidad es otra, no las traducciones para el sector turístico. Cualquier persona que hable más de un idioma es consciente de las dificultades que supone expresarse con un alto nivel de fluidez en otro. Suelen ser precisamente los traductores más expertos y que mejor dominan un idioma, incluso con un excelente acento, los que más se niegan a traducir a un idioma que no sea el suyo nativo. Los traductores menos expertos suelen atreverse y a “poder con todo”.

Cocido leones que asusta a cualquier comensal

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Recordemos que un estudio llevado a cabo en Francia hablaba de cómo los errores de traducción en la industria turística francesa le costaban al sector unos 12 millones de €.

Consejo nº 2: Asigne el tiempo suficiente para traducir su proyecto

Planifique con antelación y asigne el tiempo suficiente para la fase de traducción de su proyecto de localización web. Esto debe formar parte del planning inicial del lanzamiento de toda campaña de markéting. Al traducir contenidos web para un hotel, un buen traductor no sólo transfiere el significado de las palabras de un idioma a otro. Él o ella está transcreando el mensaje de la marca en su propia lengua. Esto requiere la comprensión de su marca primero, lo cual lleva algún tiempo.

Consejo nº 3: Pida a su empres de traducción que gestione la terminología de modo transparente

No hay peor pérdida de tiempo que tener a varios traductores trabajando sobre un mismo trabajo y darse cuenta de que emplean distinta terminología para designar la misma cosa. Esto puede dar lugar a confusiones un tanto rocambolescas, como cuando en una traducción para un hotel un traductor simplifica el tipo de piscina y ya no está climatizada, o está al aire libre y no lo dice, o introduce anglicismos innecesariamente. “Pool” por ejemplo es una palabra ampliamente utilizada en alemán en los últimos tiempos para designar piscina porque suena muy chic, cuando existe la palabra “Schwimmbad“. Y no digamos cuando en su menú aparecen “lágrimas de salsa dulce” que suena muy poético en español pero que un inglés traduce como “drops” (gotas) más que como “tears”. Si decide comprar los servicios de traducción de una empresa de traducción, en donde pueden trabajar muchos traductores, cerciórese de que la empresa gestiona la terminología de forma profesional. Los traductores puede cambiar con el tiempo, es cierto, pero si la empresa de traducción hace bien su trabajo, establecerá una basa de datos de traducciones aprobadas para que sea cual sea el traductor, la terminología de las traducciones se gestiona de forma uniforme y no llamamos a una copa de cava de bienvenida un vaso de cava.

¿Se ha enfrentado a este tipo de retos al comprar de servicios de traducción? ¿Qué tal ha sido su experiencia al traducir webs a otros idiomas? ¿Encontró algún problema? ¿Cómo los resolvió? ¿La localización ofreció los resultados esperados? Nos encantaría escuchar sus consejos para la localización de webs en la industria turística.

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